La cosmética natural está de moda, cada vez son más los que miran con detenimiento las etiquetas de los cosméticos en busca de términos como “natural”, “vegan”, eco”, “bio o “sin parabenos”, pero ¿Qué tipo de cosmética es mejor? ¿Debería cambiar mi crema preferida por una versión mas “verde”? ¿Tienen la misma eficacia?

¿Qué es la cosmética natural?

Empecemos por el principio, la cosmética natural está compuesta por ingredientes de origen natural como plantas o minerales, con la mínima manufactura posible, el término “natural” no debemos confundirlo con el de bio o ecológico, ya que en ese caso los ingredientes de la fórmula, además de ser naturales, deberán ir acompañados de un certificado que acredite su procedencia y su que su cultivo y procesamiento ha sido ecológico.

Por decirlo de otra forma, la cosmética ecológica es natural, pero la cosmética natural no tiene por qué ser ecológica.

¿Qué es la cosmética convencional?

Por otro lado, la cosmética convencional contiene todo tipo de compuestos químicos usados para diversas funciones: conseguir una determinada textura en el producto, conservarlo durante más tiempo o añadir un color o aroma específicos. De igual forma, muchas formulaciones de cosmética convencional combinan los ingredientes fabricados en el laboratorio con algún compuesto o extracto natural que potencia su efectividad.

 

Propiedades de la cosmética natural

Entre las propiedades que destacan en la cosmética natural, mas allá de sus resultados en nuestra piel, está la de ser más respetuosa con el medio ambiente, ya que no genera desechos químicos que puedan afectar a la naturaleza, de igual modo está libre de conservantes, colorantes y parabenos, y además no contiene perfumes añadidos.

Seguridad y efectividad

¿Es seguro un cosmético natural? ¿Mi crema de cosmética convencional me está envenenando? Que no cunda el pánico: En Europa cualquier producto cosmético que se comercialice está sujeto al Reglamento 1223/2009 del Parlamento Europeo del Consejo de 30 de noviembre de 2009, bien se fabrique dentro de la UE o sea importado de otro país.

Ambos tipos de cosmética deben someterse al mismo nivel de exigencia, pasar las mismas pruebas y cumplir con lo que prometen en sus cajas. Así pues, tanto la una como la otra son 100% seguras y eficaces para la función para la que fueron creadas.

 

Conclusión

¿Entonces, cuál me compro?

Cada piel es un mundo y si bien es cierto que la cosmética natural tiende a ser más respetuosa con pieles sensibles o reactivas y a tener una menor tasa de alergia, resulta imposible determinar qué tipo de cosmética será la ideal para cada caso.

Es aconsejable que, en caso de pieles con problemas específicos (acné, rosácea, psoriasis…) se consulte con un medico especialista que pueda determinar qué tipo de cosmético actuará mejor ante cada caso.