La radiación solar, bien recibida, puede ser beneficiosa para nuestra piel y metabolismo. Sin embargo, hay determinados tipos de radiación que son potencialmente peligrosos. ¿Quieres saber más? Aquí te lo aclaramos.

 

La radiación solar que llega a tu piel y cómo la afecta

 

Lo primero que hay que tener claro es que solo te pueden afectar aquellos rayos que llegan a la tierra. En algunos casos, la radiación se pierde en la atmósfera y, por lo tanto, no nos afecta. Esto es lo que sucede con los rayos gamma, los rayos X y parte de los rayos ultravioleta (C) e infrarrojos (B y C).

Eso sí, hay otro tipo de radiación que llega a nuestra piel si estamos expuestos y que tiene múltiples consecuencias. Lo mejor es comprobar caso por caso de qué manera nos pueden afectar los rayos del sol. No todos los rayos solares están en la misma proporción en todos los lugares ni todo el año.

Finalmente, y no está de más recordarlo, la mayoría de los fototipos no tendrán problemas si tienen una exposición al sol moderada y utilizan protectores. No en vano, no se trata de no tomar el sol sino, simplemente, conocer cómo funciona el mecanismo de absorción de los rayos.

 

 

Rayos ultravioleta

 

Los rayos ultravioleta que llegan a la piel son los A y los B. Aunque las proporciones de impacto en la piel son distintas, son igualmente peligrosos si tenemos una exposición prolongada y no tomamos precauciones.

Los rayos ultravioleta A (UVA) están presentes todo el año y llegan al 50 % de nuestra dermis. Realmente, esta es la radiación ultravioleta que llega en mayor proporción y son los que se utilizan mayoritariamente en centros de estética. Si se abusa de su toma, pueden provocar envejecimiento prematuro (manchas, flacidez, arrugas) y cáncer de piel.

Los rayos ultravioleta B (UBV) tan solo llegan en un 15 % a la piel. La cantidad varía según la hora, la época y el lugar. Sin embargo, son los que crean el efecto bronceado, como reacción natural del organismo. Si los tomamos en exceso, podemos tener problemas de cáncer de piel.

 

Rayos visibles

 

Los denominados rayos visibles, o luz visible, son fundamentales para la vida en la tierra. Los efectos que generan en la piel son similares a los de los rayos ultravioleta. Por lo tanto, la protección que hay que aplicar también lo será.

 

Rayos infrarrojos

 

Los rayos infrarrojos del tipo A son los que mantienen la tierra caliente y afectan a nuestra piel solo de forma tangencial. Por ejemplo, son los responsables de las insolaciones, golpes de calor y, con el tiempo, pueden provocar envejecimiento celular. Lo que sí es cierto es que no provocan, per se, cáncer de piel.

 

Conclusión

 

La radiación solar afecta de varias maneras a nuestra piel, aunque también es cierto que, en función de nuestro fototipo, tendremos que elegir un protector u otro. En Suamifarma lo tendrás fácil porque contamos con varias opciones para que encuentres lo que necesitas. Disfruta al máximo del sol, independientemente de la época del año.